Una ambiciosa asociación global fue anunciada hoy con el objetivo de restaurar 1 mil millones de hectáreas de tierras degradadas para 2030. La iniciativa reúne a gobiernos, ONG, comunidades indígenas y actores del sector privado comprometidos a combatir la degradación de la tierra y la pérdida de biodiversidad.
La degradación de la tierra afecta a casi el 30% de la superficie terrestre del planeta, amenazando la seguridad alimentaria, los recursos hídricos y la regulación climática. Restaurar ecosistemas como bosques, humedales y praderas puede mejorar la captura de carbono, apoyar medios de vida y proteger la biodiversidad.
La iniciativa se centrará en técnicas de restauración escalables, gobernanza inclusiva y prácticas de gestión sostenible de la tierra. Los expertos enfatizan el papel crítico que juega la restauración en el logro del ODS 15 (Vida de Ecosistemas Terrestres) y en la contribución a la mitigación del cambio climático. Se insta a las partes interesadas a movilizar recursos y adoptar enfoques integrados para maximizar el impacto.

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