En 2025, la inversión global en energía renovable alcanzó un histórico 1.5 billones de dólares, marcando un aumento del 20% en comparación con 2024, según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA). Este aumento se atribuye en gran medida a los incentivos políticos, la disminución de los costos tecnológicos y el creciente compromiso del sector privado con la energía sostenible.
La energía solar y eólica dominaron las nuevas instalaciones de capacidad, representando más del 70% de todas las energías renovables añadidas el año pasado. El cambio hacia la energía limpia está acelerando el acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos, particularmente en los países en desarrollo donde las soluciones fuera de la red están en expansión.
A pesar de este impulso, los expertos advierten que las inversiones deben aumentar aún más para cumplir con el objetivo de la ONU de garantizar el acceso a energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos para 2030. Existen desafíos en la integración de la red, el almacenamiento de energía y la garantía de una distribución equitativa de los beneficios. Se insta a los responsables de políticas e inversores a mantener estrategias energéticas ambiciosas alineadas con el clima.

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