El Banco Mundial publicó nuevos datos que muestran que la pobreza extrema global ha caído al 7.5% en 2025, la tasa más baja jamás registrada. Esto marca un progreso significativo hacia el ODS 1 (Fin de la Pobreza), impulsado por esfuerzos combinados en la recuperación económica, programas de protección social y ayuda al desarrollo internacional. Los países de África subsahariana y Asia del Sur han visto las disminuciones más sustanciales, aunque persisten desafíos en regiones frágiles y afectadas por conflictos.
Los expertos destacan que el aumento de la inversión en educación, atención médica e infraestructura digital ha empoderado a las comunidades vulnerables, contribuyendo al crecimiento sostenible de los ingresos. Sin embargo, el Banco Mundial advierte que las desigualdades persistentes y los choques relacionados con el clima podrían frenar el progreso adicional.
Los líderes globales en la reciente Cumbre de los ODS enfatizaron la necesidad de asociaciones aceleradas y financiamiento innovador para mantener el impulso. “Erradicar la pobreza está al alcance si continuamos priorizando el crecimiento inclusivo y la construcción de resiliencia”, dijo un representante del PNUD.
A pesar de estos avances, casi 600 millones de personas aún viven con menos de $2.15 al día, subrayando la urgencia de escalar intervenciones específicas para alcanzar los objetivos de los ODS 2030.

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