(SDGTALKING) – Un nuevo informe revela que el rápido crecimiento de las tecnologías de inteligencia artificial ha provocado un fuerte aumento de la demanda energética y ha profundizado la dependencia de los centros de datos de los combustibles fósiles. Según los expertos, esta tendencia en el sector tecnológico amenaza los objetivos climáticos globales.
Aumenta el apetito energético de los centros de datos
Los procesos de entrenamiento de los sistemas de inteligencia artificial requieren el procesamiento de miles de millones de parámetros. El consumo energético de este proceso es mucho mayor que el de las infraestructuras informáticas tradicionales. El informe señala que la demanda energética de los centros de datos basados en inteligencia artificial aumentará un 160 % en el periodo 2024-2025. Una parte importante de esta demanda sigue cubriéndose con electricidad procedente de combustibles fósiles. Los expertos señalan que, a pesar de que las grandes empresas tecnológicas han anunciado planes para pasar a las energías renovables, en muchas regiones donde se encuentran los centros de datos está aumentando el uso de carbón y gas natural por motivos de seguridad del suministro energético.
Los objetivos climáticos en peligro
Para mantener el límite de 1,5 °C establecido en el Acuerdo de París, es necesario reducir las emisiones a la mitad para 2030. Sin embargo, según el informe, la intensidad energética de la infraestructura de datos basada en la inteligencia artificial contradice estos objetivos. Los investigadores destacan que el proceso de entrenamiento de un solo modelo lingüístico grande equivale al consumo eléctrico anual de miles de hogares y que esta situación aumenta rápidamente la huella de carbono.
Llamamiento a las empresas tecnológicas para que utilicen energías renovables
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, se dirigió recientemente al sector tecnológico para subrayar la necesidad de que los centros de datos se alimenten con energías renovables. «La inteligencia artificial debe estar al servicio de la humanidad, no a costa del planeta», afirmó Guterres, quien señaló que acelerar la transición energética del sector es una «responsabilidad moral». El informe incluye un llamamiento similar: se recomienda elevar los estándares de eficiencia energética, fomentar la recuperación del calor residual en los centros de datos y hacer obligatorios los acuerdos de energía renovable.
¿Digitalización o carbonización?
Los expertos afirman que, en la era de la inteligencia artificial, si la digitalización no se lleva a cabo en paralelo con estrategias de sostenibilidad, se corre el riesgo de enfrentarse a un «futuro digital carbonizado». Los centros de datos, la computación en la nube y las aplicaciones de inteligencia artificial ya no se consideran solo una inversión tecnológica, sino también una cuestión de política energética.
La transformación debe comenzar ahora
Si el ritmo de la innovación en inteligencia artificial no avanza al mismo tiempo que la transformación energética, las emisiones de carbono del sector aumentarán rápidamente. El mensaje fundamental que se destaca en el informe es claro: el futuro de la inteligencia artificial es posible con energía sostenible.

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