La adopción de energía limpia está acelerándose en los países en desarrollo, impulsada por la innovación y el aumento de la inversión, según nuevos datos publicados esta semana. Las tecnologías renovables solares, eólicas y fuera de la red han ampliado el acceso a la electricidad para más de 150 millones de personas en regiones de bajos ingresos entre 2023 y 2025.
Un ejemplo notable es el crecimiento de los sistemas solares domésticos descentralizados en África Oriental, que han transformado el acceso a la energía en comunidades remotas. Los gobiernos y las asociaciones del sector privado han desempeñado un papel fundamental en la reducción de costos y la mejora de las redes de distribución.
“Estas innovaciones no solo proporcionan electricidad asequible, sino que también contribuyen significativamente a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”, explicó Priya Patel, analista de energía de la Agencia Internacional de Energías Renovables. El progreso apoya el ODS 7 sobre energía asequible y limpia, vinculándose estrechamente con el desarrollo económico y los objetivos de acción climática.
A pesar de los éxitos, persisten desafíos en la financiación de infraestructuras a mayor escala y en garantizar un acceso equitativo. Los expertos recomiendan fortalecer los marcos políticos y los mecanismos de financiación internacional para cerrar estas brechas y mantener el impulso hacia los objetivos globales de energía limpia.

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