
Bangladesh está lidiando con un dilema urgente en su región noroeste de Barind, donde los niveles de aguas subterráneas en rápida disminución amenazan tanto la productividad agrícola como la seguridad hídrica a largo plazo. En diciembre de 2025, el gobierno designó oficialmente 25 subdistritos dentro de esta zona semiárida como áreas propensas a crisis de agua, señalando la necesidad urgente de abordar el agotamiento de los acuíferos. La alarmante situación ha llevado a las autoridades a recomendar una reducción inmediata en el cultivo de arroz boro, un cultivo de alto rendimiento pero intensivo en riego que agota en gran medida las reservas de agua subterránea.
Esta directiva política subraya el complejo acto de equilibrio entre mantener la seguridad alimentaria de Bangladesh y preservar los recursos hídricos vitales. El arroz boro, que se cultiva típicamente durante los meses secos de invierno, representa una parte significativa de la producción de arroz del país, alimentando a millones y apoyando los medios de vida rurales. Sin embargo, su dependencia del bombeo de aguas subterráneas ha acelerado el agotamiento de los acuíferos, particularmente en la región de Barind, donde las lluvias son limitadas y las tasas de recarga son bajas.
Los expertos advierten que continuar con las prácticas de riego actuales sin adaptación arriesga daños irreversibles a la tabla de aguas subterráneas, lo que podría socavar la viabilidad agrícola y las economías rurales a largo plazo. La Dra. Amina Rahman, especialista en recursos hídricos, explica: “Bangladesh se encuentra en una encrucijada donde las necesidades inmediatas de producción de alimentos deben sopesarse con la gestión sostenible del agua. No actuar podría llevar a graves escaseces de agua que agraven la pobreza y amenacen los objetivos de ODS sobre el hambre cero y el agua limpia.”
El comunicado del gobierno no solo aconseja reducir el cultivo de arroz boro, sino que también anima a los agricultores a adoptar patrones de cultivo alternativos y tecnologías de ahorro de agua. Las iniciativas que promueven cultivos menos intensivos en agua y una mejor eficiencia de riego tienen como objetivo reducir la extracción de aguas subterráneas mientras se mantiene la producción agrícola. No obstante, la implementación de estas medidas requiere un apoyo sustancial, incluyendo educación para los agricultores, incentivos financieros e inversión en infraestructura.
Esta situación en Bangladesh refleja un desafío global más amplio donde la variabilidad climática y el uso excesivo de recursos obligan a las naciones a repensar los modelos agrícolas. La crisis hídrica de la región de Barind destaca la urgente necesidad de políticas integradas que reconcilien las ambiciones de seguridad alimentaria con la gestión sostenible de los recursos naturales, alineándose con múltiples ODS como el ODS 2 (Hambre Cero) y el ODS 6 (Agua Limpia y Saneamiento).

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