Nuevas investigaciones indican que las políticas destinadas a reducir la contaminación del aire en los países africanos podrían mejorar la salud pública y, al mismo tiempo, disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero. Los científicos destacan que las inversiones en energía limpia y transporte sostenible podrían generar ahorros de miles de millones de dólares en gastos sanitarios y aportar importantes beneficios económicos.
Abordar simultáneamente la contaminación del aire y el cambio climático podría generar importantes beneficios económicos y sociales para los países africanos, además de contribuir a la protección del medio ambiente.
Las investigaciones analizadas por los científicos ambientales Chris Malley, Caroline Sawe y Kevin Hicks muestran que la aplicación de políticas coordinadas en los sectores de la energía, el transporte, la industria y la agricultura podría mejorar la calidad del aire y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los investigadores señalan que reducir la contaminación podría aliviar la presión sobre los sistemas sanitarios, disminuir las jornadas laborales perdidas por enfermedad y aumentar la productividad económica.
La contaminación del aire sigue siendo un grave problema de salud pública
Según el informe Estado del Aire Global 2025 (State of Global Air 2025), que analizó datos correspondientes a 2023, cerca de un millón de personas murieron prematuramente en África subsahariana por causas relacionadas con la contaminación del aire.
La contaminación atmosférica se considera uno de los principales factores de riesgo para la salud pública en la región, después de la desnutrición.
Los niños y los adultos mayores son especialmente vulnerables a los efectos perjudiciales de respirar aire contaminado.
En muchas zonas de la región, la leña, el carbón vegetal y otros combustibles contaminantes utilizados para cocinar y calentar los hogares constituyen importantes fuentes de contaminación atmosférica causada por actividades humanas.
Las actividades industriales, el transporte, la producción de energía y la gestión de residuos también contribuyen al deterioro de la calidad del aire.
Las inversiones en aire limpio podrían generar importantes beneficios económicos
La investigación examinó 25 posibles medidas aplicables a los sectores de la energía, la industria, el transporte, la agricultura, la cocina y calefacción domésticas y la gestión de residuos.
En algunas zonas del sur de África, cada dólar invertido en reducir la contaminación del aire podría generar aproximadamente 26 dólares en beneficios económicos.
Estos beneficios incluyen una reducción de los gastos sanitarios, menos jornadas laborales perdidas debido a enfermedades y una mayor productividad.
La aplicación de las 25 medidas en el conjunto del sur de África podría costar aproximadamente 11.000 millones de dólares hasta 2035. Sin embargo, los investigadores señalan que los beneficios económicos totales podrían superar considerablemente los costos de inversión.
Los resultados demuestran que las políticas de reducción de la contaminación atmosférica pueden generar beneficios que van más allá de la protección ambiental.
Una sola política puede contribuir a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible
Muchas de las actividades responsables de la contaminación del aire también liberan gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático.
Por esta razón, ampliar el acceso a tecnologías de cocina limpia, mejorar los sistemas de transporte público y reducir la dependencia de los combustibles fósiles podría ayudar a los países a alcanzar varios objetivos ambientales y de desarrollo al mismo tiempo.
Los expertos destacan que integrar las políticas climáticas con las estrategias de salud pública y desarrollo podría producir resultados más eficaces, especialmente en los países con recursos financieros limitados.
La investigación también subraya la importancia de reconocer los beneficios conjuntos de mejorar la calidad del aire y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero al tomar decisiones de inversión.
Al abordar estos desafíos de manera coordinada, los países africanos podrían proteger la salud pública, fortalecer la productividad económica y acelerar el progreso hacia el desarrollo sostenible.
Los resultados indican que invertir en aire limpio no es únicamente una necesidad ambiental, sino también una oportunidad para impulsar el desarrollo económico y mejorar el bienestar de las comunidades de todo el continente.

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