Las dificultades de los pequeños Estados insulares para acceder a la financiación, considerados entre los países más vulnerables a los efectos del cambio climático, ocupan un lugar destacado en la agenda de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas. El aumento del riesgo de desastres y los elevados costes de adaptación incrementan la necesidad de apoyo internacional.
Los pequeños Estados insulares se enfrentan a riesgos derivados del cambio climático, como la subida del nivel del mar, los fenómenos meteorológicos extremos, la erosión costera y la disminución de los recursos de agua dulce.
El tamaño limitado de sus economías y su elevada vulnerabilidad a los desastres naturales dificultan el acceso a la financiación necesaria para invertir en infraestructuras.
Las demandas de financiación estarán presentes en la COP31
Los proyectos de adaptación al cambio climático, los sistemas de protección costera, las inversiones en energías renovables y las infraestructuras resilientes ante desastres figuran entre las prioridades de los pequeños Estados insulares.
Las iniciativas desarrolladas en el marco de las Naciones Unidas buscan mejorar el acceso de los países en desarrollo a una financiación asequible.
La distribución de la financiación climática y el apoyo a los países vulnerables estarán entre los principales temas de negociación de la COP31, que se celebrará en Turquía.

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