El último informe de las Naciones Unidas revela que el 89% de la población global ahora tiene acceso a servicios de agua potable gestionada de manera segura, marcando una mejora significativa hacia el ODS 6: Agua limpia y saneamiento. Este progreso se atribuye a un aumento en las inversiones en infraestructura hídrica y tecnologías de purificación innovadoras, particularmente en regiones de bajos ingresos. A pesar de estos avances, aproximadamente 600 millones de personas aún carecen de acceso a agua limpia, siendo las comunidades rurales y los asentamientos informales los más afectados.
Los expertos enfatizan que las sequías inducidas por el cambio climático y la contaminación continúan amenazando la seguridad hídrica a nivel mundial. La ONU hace un llamado a acelerar los esfuerzos en conservación del agua, mejorar el saneamiento y fortalecer la gobernanza para garantizar el acceso universal para 2030. Las asociaciones entre gobiernos, el sector privado y la sociedad civil siguen siendo cruciales para abordar estos desafíos de manera integral.
De cara al futuro, el informe aboga por integrar la gestión de recursos hídricos con estrategias de resiliencia climática para salvaguardar los suministros de agua futuros en medio de incertidumbres ambientales.

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