Las áreas urbanas de todo el mundo están adoptando cada vez más soluciones basadas en la naturaleza (NBS) para abordar los impactos del cambio climático, según un informe de 2026 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP). Estos enfoques incluyen la restauración de humedales, la expansión de espacios verdes urbanos y la implementación de sistemas de drenaje sostenibles para reducir inundaciones y mejorar la calidad del aire.
Ciudades como Ámsterdam, Ciudad del Cabo y Singapur muestran una integración exitosa de NBS en la planificación urbana, mejorando la resiliencia ante olas de calor y fenómenos meteorológicos extremos mientras promueven la biodiversidad. UNEP destaca que invertir en estas soluciones no solo mitiga los riesgos climáticos, sino que también mejora la salud pública y la equidad social.
No obstante, escalar estas iniciativas requiere marcos de políticas coordinadas, participación comunitaria y mecanismos de financiamiento sostenibles. Los expertos instan a los gobiernos a priorizar NBS dentro de las estrategias climáticas urbanas para lograr el ODS 11 sobre ciudades y comunidades sostenibles junto con el ODS 13 sobre acción climática.

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