Una coalición de gobiernos, ONG y socios del sector privado lanzó una nueva iniciativa global destinada a reducir las desigualdades en el aprendizaje y lograr el ODS 4 (Educación de Calidad). El programa se centra en mejorar el acceso a la educación infantil, primaria y secundaria de calidad en regiones marginadas y afectadas por conflictos.
Las estrategias clave incluyen la capacitación de docentes, plataformas de aprendizaje digital, desarrollo de infraestructura y currículos inclusivos que aborden las barreras de género y discapacidad. La iniciativa también prioriza el apoyo a niños refugiados y desplazados, quienes enfrentan interrupciones educativas desproporcionadas.
Según la UNESCO, más de 250 millones de niños en todo el mundo aún carecen de habilidades básicas de alfabetización y aritmética, siendo las niñas y las poblaciones vulnerables las más afectadas. La iniciativa planea movilizar $5 mil millones en cinco años para abordar estas brechas.
Los expertos enfatizan que la educación sigue siendo un pilar fundamental para el desarrollo sostenible y la cohesión social. “Las oportunidades educativas equitativas desbloquean el potencial y transforman sociedades”, dijo un experto en políticas educativas involucrado en el esfuerzo.

UN